- Tobillo y pie -
(C100088)

Complicación de una sutura percutánea en el tendón de Aquiles

Anna Isart Torruella
J. Miquel Noguera, S. Martínez Martos, E. Correa Vázquez

Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología
Instituto Universitario Dexeus. Barcelona (Barcelona)

Supervisión

E. Jimeno Torres

Jefe de la Unidad de Pie y Tobillo

Historia clínica

Anamnesis

Varón de 31 años de edad, sin antecedentes de interés, que nos consulta en noviembre de 2007 por dolor a nivel de la pierna izquierda, en el contexto de práctica deportiva. Nos llega remitido desde otro centro con diagnóstico de ruptura del tendón de Aquiles izquierdo.

Examen Físico

Marcha con cojera. Imposibilidad para la marcha de puntillas. Equimosis a nivel distal, signo del hachazo (positivo), signo de Thompson (positivo) y signo de Simmonds (positivo).

Pruebas Complementarias

RM del  tobillo izquierdo. Ruptura del tendón de Aquiles de la pierna izquierda a 5 cm de su inserción distal. Peritendón conservado (fig.1).

Diagnóstico

Ruptura del tendón de Aquiles de la pierna izquierda.

Tratamiento

Se procede a la sutura percutánea del tendón de Aquiles de la pierna izquierda, con sutura reabsorbible, sin complicaciones en el acto quirúrgico.

Evolución

Encontramos una buena evolución postquirúrgica desde el punto de vista clínico y ecográfico, inmovilizándolo con yeso durante tres semanas. Al mes se pasa a bota inmovilizadora y comienza la recuperación funcional. A los dos meses anda sin muletas, se retira la bota y se coloca un alza de 1 cm; observamos edema periaquíleo, por lo que se aconseja rehabilitación con drenaje vascular. Se realiza control ecográfico en cada visita, viendo la evolución normal.

A los tres meses a consecuencia de un mal gesto, el paciente acude por dolor a nivel de la región posterior del tobillo izquierdo con edema, dolor, equimosis, impotencia funcional, imposibilidad de flexión plantar, gap en la región del tendón de Aquiles y signo de Thompson positivo. La ecografía muestra solución de continuidad, sin diástasis a nivel del tercio medio del tendón.

Se interviene con plastia del tendón del peroné corto y desdoblamiento proximal del sural (fig. 2).

A los diez días se cambia el yeso, en la eco el tendón se ve suturado, muy grueso, sin solución de continuidad y con persistencia de las suturas. Restos de hematoma peritendinoso. A los dos meses se cambia el yeso por una bota ortopédica y calcetín de descanso, empieza con la carga progresiva y la recuperación funcional. La herida ya se ve cicatrizada, aún hay limitación de la dorsiflexión, con edema de pie y tobillo. No refiere dolor a la palpación del tendón. A los tres meses retiramos la férula y colocamos un alza de 1 cm, la movilidad del tendón pasiva y activa son correctas. A los seis meses el tendón es grueso sin dolor a la palpación, la marcha de puntillas y talones es posible y se ve una buena evolución sutura-plastia.

Al año se le hace una ecografía de control, se observa el tendón suturado y correcto, sigue el trayecto del nervio sural a lo largo del Aquiles, sin soluciones de continuidad ni signos edematosos.

Discusión

El número de rupturas del tendón de Aquiles ha aumentado en los últimos años. El factor de riesgo más importante es el estilo de vida urbano. Es más frecuente en hombres entre 30 y 50 años de edad. La práctica deportiva podría ser la causa de que estas lesiones sean más frecuentes en el sexo masculino, principalmente entre los que practican deportes de pelota1.
La parte que se lesiona con más facilidad es la del tercio medio, al ser la zona menos vascularizada.
El enfoque terapéutico de las rupturas tendinosas de Aquiles ha cambiado en los últimos tiempos con el auge de las técnicas percutáneas. Este tratamiento permite una buena recuperación, con una baja tasa de complicaciones2 y no ha demostrado tener más índices de re-rupturas respecto a la técnica abierta3. Se ha visto que después de un año de haber realizado la cirugía percutánea del tendón de Aquiles, un 95% de los paciente han recuperado la fuerza muscular a nivel de la pantorrilla permitiéndoles la flexión plantar4. Hay que tener mucho cuidado en pacientes jóvenes, ya que la tasa de recidiva es muy alta.
El uso del tendón del peroné corto permite preservar la integridad de la zona más cercana a la ruptura del tendón. Los resultados son significativamente mejores que con otros tipos de plastias, en caso de intervención quirúrgica previa.

Bibliografía

1. Nyyssönen T, Lüthje P, Kröger H. The increasing incidence and difference in sex distribution of Achilles tendon rupture in Finland in 1987-1999. Scand J Surg. 2008; 97: 272-5.

2. Khan RJ, Fick D, Keogh A, Crawford J, Brammar T, Parker M. Treatment of acute Achilles tendon ruptures: A meta-analysis of randomized, controlled Trials. J Bone Joint Surg (Am). 2005; 87: 2202-10.

3. Carmont MR, Maffulli N. Less invasive Achilles tendon reconstruction. BMC Musculoskelet Disord. 2007; 8: 100.

4. Chan SK, Chung SC, Ho YF. Minimally invasive repair of ruptured Achilles tendon. Hong Kong Med J. 2008; 14: 255-8.

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Acción Nombre archivo Pie de foto Visualizar
C100088i_ecografia_aquiles.jpg Fig. 1. Ecografía mostrando la re-ruptura del tendón de Aquiles izquierdo.
C100088i_cirurgia_aquiles.jpg Fig. 2. Cirugía abierta. Desdoblamiento del sural con plastia del tendón del peroné corto.

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Datos libro publicado

Título: Visor web de casos clínicos de residentes en cirugía ortopédica y traumatología 2010
ISBN: 978-84-7989-621-8