- Mano y muñeca -
(C100058)

Diagnóstico clínico de las lesiones de los tendones extensores en el dorso de la mano

M. Rosa Morro Martí
M. Casaccia, E. Palau Sanz, M. Aguilar García

Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología
Hospital Universitari Vall d'Hebron. Barcelona (Barcelona)

Supervisión

M. Llusa Pérez

Médico Adjunto. Jefe de la Unidad de Microcirugía y Neuroortopedia. Tutor de Residentes

Historia clínica

Anamnesis

Paciente varón de 27 años que acude al Servicio de Urgencias de nuestro centro por presentar una herida incisa de 1 cm de longitud en el dorso de la mano derecha, sobre la zona proximal de la cabeza del tercer metacarpiano tras haberse cortado con un cristal.

Examen Físico

En Urgencias se explora al paciente, que no presenta déficit de extensión del tercer dedo ni déficit sensitivo distal. Se procede a la sutura de la piel con sutura monofilamento de 4/0. A la semana el paciente empieza a notar pérdida progresiva de fuerza a la extensión del tercer dedo (fig. 1A), por lo que acude de nuevo a Urgencias, donde se comprueba el déficit de extensión a nivel de la articulación metacarpofalángica.

Pruebas Complementarias

No se realizan pruebas complementarias, ya que el diagnóstico de sospecha se realiza por la clínica y la exploración física.

Diagnóstico

Sección del tendón extensor del tercer dedo de la mano derecha.

Tratamiento

Se revisa quirúrgicamente la herida, observándose una sección del tendón extensor a nivel de la zona V de Doyle1, distal a la junctura tendinum (fig. 1B). Se procede a la sutura directa con monofilamento de 3/0 y sutura pericoronal con monofilamento 6/0, cierre de la herida y colocación de una férula dígitopalmar con la articulación metacarpofalángica en 20º de flexión durante tres semanas. (Figs 2 A y B)

Evolución

La evolución ha sido satisfactoria, iniciando tratamiento rehabilitador a las tres semanas, que ha proseguido hasta recuperar un balance articular normal y una fuerza similar al lado contralateral. Durante dos semanas más se le colocó una férula de protección, que se retiraba para la realización de la rehabilitación y la higiene personal.

Discusión

Inicialmente, la sección tendinosa puede quedar enmascarada por la transmisión de fuerzas a través de las estructuras aponeuróticas o las juncturas tendinum2; pero pasado un tiempo éstas van cediendo y se pierde progresivamente la función extensora del dedo. Hay signos clínicos indirectos como el dolor durante la extensión activa del dedo y una fuerza extensora insuficiente que pueden indicar una sección del tendón extensor. Pero la mejor manera de diagnosticarla es la visión directa del tendón seccionado explorándolo a través de la pequeña herida mientras el paciente mueve el dedo. Así, pueden apreciarse lesiones del tendón que podrían quedar ocultas en caso de no coincidir la herida cutánea con la sección tendinosa por el cambio de relación de estas estructuras en las diferentes posiciones de flexo-extensión de los dedos; si el dedo y la articulación metacarpofalángica están en extensión la herida cutánea suele coincidir con la sección del tendón extensor y en la exploración es más fácil poder objetivar la discontinuidad tendinosa, ya que se suele explorar con los dedos en esta posición. En caso de producirse la herida con las articulaciones metacarpofalángicas en flexión, al estirar los dedos se producirá un desplazamiento proximal de la zona de sección tendinosa, pudiendo aparentar en la exploración con los dedos en extensión que no ha habido sección tendinosa, por estar viendo en realidad la zona distal del tendón mientras la zona de sección se ha desplazado proximalmente.

Bibliografía

1. Baratz ME, Schmidt CC, Hughes TB. Lesiones de los tendones extensores. En: Green’s cirugía de la mano. 5.ª ed. Madrid: Marbán Libros; 2007. p. 187-217.
2. Tubiana R, Thomine J, Mackin E. Movements of the hand and wrist. En: Examination of the hand and wrist. 2.ª ed. Londres: Martin Dunitz Ltd.; 1996. p. 40-128.

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C100058i_Fig 1.jpg Fig. 1A. Fotografía clínica del déficit de extensión del tercer dedo, donde se puede apreciar la pequeña herida cicatrizada en la zona V de Doyle. 1B. Sección del tendón extensor distal a la junctura tendinum.
C100058i_Fig 2.jpg Fig. 2A. Imagen anatómica donde se ha seccionado el tendón extensor del tercer dedo proximal a la junctura tendinum; la extensión aun es posible debido a la transmisión de fuerzas a través de las estructuras aponeuróticas. 2B. Imagen anatómica en la que se ha

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Datos libro publicado

Título: Visor web de casos clínicos de residentes en cirugía ortopédica y traumatología 2010
ISBN: 978-84-7989-621-8