- Rodilla -
(C100335)

Luxación posterolateral irreductible de rodilla

Cristina Zarzuela Jiménez
A. M. Pérez Sánchez, A. Aguilar López, P. Rodríguez Huguet

Cirugía Ortopédica y Traumatología
HOSPITAL DE ESPECIALIDADES DE JEREZ DE LA FRONTERA. Jerez de la Frontera (CÁDIZ)

Supervisión

A. Pérez Alcántara

Médico Adjunto

Historia clínica

Anamnesis

Varón de 71 años de edad con hipertensión arterial en tratamiento, que acudió al Servicio de Urgencias tras sufrir un traumatismo en la rodilla derecha al caer hacia atrás y quedar su pierna atrapada entre dos peldaños de una escalera.

Examen Físico

A la exploración, el paciente se mostraba consciente y orientado, con buen estado general y sin focalidad neurológica. Presentaba dolor y deformidad en la rodilla derecha, y se apreciaba un pliegue cutáneo en la cara anteromedial de la misma. En Urgencias se comprobaron la presencia de los pulsos pedio y tibial posterior en el miembro inferior derecho, un buen relleno vascular distal y un índice tobillo-brazo de 1. La sensibilidad y la motricidad distales del miembro inferior derecho estaban dentro de la normalidad.

Pruebas Complementarias

• Rx simple: desplazamientos lateral de la tibia respecto al fémur (proyección anteroposterior) y posterior de la tibia respecto al fémur (proyección lateral) (fig. 1). No se observaron signos de fractura.

Diagnóstico

Se diagnosticó una luxación posterolateral de la rodilla derecha.

Tratamiento

En Urgencias, se procedió a varios intentos de reducción bajo sedación, que no fueron satisfactorios, por lo que se decidió realizar la reducción abierta urgente.

Bajo anestesia raquídea, se accedió a la articulación por vía pararrotuliana interna. Se encontró el cóndilo femoral interno situado en una posición extraarticular, a la que se había pasado a través de un ojal formado por el músculo vasto interno, que quedaba interpuesto y no permitía la reducción cerrada (fig. 2). Se procedió a la retirada del músculo interpuesto para reducir la articulación y se colocó un fijador externo puenteando la rodilla para mantener la reducción.

Las Rx de control confirmaron la reducción concéntrica. Se realizaron exploraciones clínicas vasculonerviosas seriadas cada 2 h durante 48 h sin que se produjeran alteraciones. Se realizó un estudio eco-Doppler a las 48 h de la luxación, que mostró flujos poplíteo y tibio-peroneo proximal normales.
 

Evolución

Se mantuvo el fijador externo durante 6 semanas, lo que permitió la deambulación en descarga. Tras su retirada, se colocó una férula Don-Joy, que permitió la carga progresiva, y se consiguió una flexión de 45º a las 8 semanas del traumatismo. Los cajones anterior y posterior, la prueba de Lachman y los bostezos laterales a 0º y 30º de flexión fueron negativos.

Pasadas 12 semanas, el arco de flexión del paciente era de 0-120º y caminaba con carga completa, sin dolor ni inestabilidad ligamentosa, por lo que se retiró la férula.

Actualmente, el paciente continúa asintomático, sin signos de inestabilidad ligamentosa ni déficit vasculonervioso.

Discusión

Las luxaciones posterolaterales de rodilla son raras (4%). Tienen una alta incidencia de irreductibilidad1, ya que el cóndilo femoral medial se luxa a través de las estructuras articulares mediales, que impiden la reducción.

En las luxaciones irreductibles de rodilla de baja energía, la invaginación del cóndilo femoral a través de la cápsula y del retináculo medial impide un gran desplazamiento óseo, lo cual disminuye el riesgo de lesión arterial2. Por eso, en estos casos, el estado neurovascular puede ser evaluado con métodos no invasivos, sin necesidad de realizar una arteriografía si el resto de las pruebas son normales.

El tratamiento de las lesiones ligamentosas depende de varios factores. Aunque existen referencias de buenos resultados funcionales con tratamiento conservador, la mayoría de los algoritmos de tratamiento actuales abogan por la reconstrucción ligamentosa3. El momento de la cirugía es tema de controversia. En nuestro caso, la necesidad de reducción abierta, la edad y la baja demanda funcional del paciente fueron los factores que nos hicieron optar por mantener la fijación externa durante 6 semanas y valorar después la laxitud ligamentosa residual, que no ha tenido lugar.

Por tanto, la presencia de un pliegue en la cara anteromedial de la rodilla y la imposibilidad de una reducción cerrada deben hacernos pensar en esta entidad, cuyo resultado funcional dependerá de la rapidez de la reducción y de la gravedad de los daños ligamentosos, óseos y vasculonerviosos.

Bibliografía

1. Rhin JA, Cha PS, Groff YJ, Harner CD. The Acutely dislocated knee: evaluation and management. J Am Acad Orthop Surg. 2004; 12: 334-46.

2. Ürguden M, Bilba?ar H, Özenci AM, Aky?ld?z FF, Gür S. Irreducible posterolateral knee dislocation resulting from a low-energy trauma. Arthroscopy. 2004; 20(Suppl 1): 50-3.

3. Huang FS, Simonian PT, Chansky HA. Irreducible posterolateral dislocation of the knee. Arthroscopy. 2000; 16: 323-7.

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C100335i_figura 1.jpg Fig. 1. A. Rx anteroposterior de la rodilla derecha en la que se aprecia el desplazamiento lateral de la tibia. B. Rx lateral de la rodilla derecha que muestra una subluxación posterior de la tibia.
C100335i_figura 2.jpg Fig. 2. A. Imagen intraoperatoria en la que se observa la posición del cóndilo femoral medial, situado en posición extraarticular (flecha negra). B. Imagen intraoperatoria tomada tras la reducción en la que se muestra el defecto de partes blandas (flecha blanca) por el que había penetrado el cóndilo femoral medial.

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Datos libro publicado

Título: Visor web de Casos Clínicos de Residentes en Cirugía Ortopédica y Traumatología 2011
ISBN: 978-84-7989-690-4