- Cadera y muslo -
(C100297)

Ganglión intraóseo de cadera   

LAURA SERNA RIERA
Chuliá Carrasco, López Vega, Salanova Paris

COT
HOSPITAL UNIVERSITARIO DR. PESET. Valencia (VALENCIA)

Supervisión

Pelayo de Tomás

Medico Adjunto Servicio de Traumatología

Historia clínica

Anamnesis

Mujer de 51 años de edad que acudió a consultas externas de Traumatología por presentar dolor en la articulación coxofemoral derecha de 2 años de evolución, de características mecánicas y sin asociación a un traumatismo previo. Como único antecedente patológico de interés, la paciente presentaba fibromialgia.

Examen Físico

A la inspección, no se observaron deformidades en los miembros inferiores.
El patrón de la marcha era correcto, sin cojera. La paciente no requería ayudas para la deambulación.

A la palpación no se apreciaron masas ni megalias en la ingle derecha. No existía tumefacción en los miembros inferiores y el estado neurovascular distal era correcto.

La paciente presentaba dolor en la región inguinal derecha, que se acentuaba con la rotación interna y con la impactación de la cabeza femoral; el rango de movilidad era normal.

El resto de la exploración física fue normal.

Pruebas Complementarias

- RX anteroposterior y axial de la cadera derecha: lesión radiotransparente, redondeada de un borde fino esclerótico y definido en la región inferior del cuello femoral (fig. 1A).

- RM de la cadera derecha: lesión ocupante de espacio en la vertiente anteroinferior del cuello femoral de 11 x 11 mm de diámetro, con contorno bien definido y discreto borde escleroso. Parecía tener un punto de rotura en la cortical, con discreto realce tras la administración de gadolinio. Los hallazgos eran compatibles con un quiste o una herniación sinovial. También mostraba una fractura y un edema óseo asociado del borde anteroinferior de la cabeza femoral adyacente al quiste. No se identificaba derrame articular.

- TC de la pelvis: confirmaba la presencia de una lesión quística localizada en la vertiente anteromedial del cuello femoral derecho, que presentaba un diámetro máximo de 13 mm, con discontinuidad homogénea de la cortical anterior. Estos hallazgos fueron compatibles con una herniación sinovial en el cuello femoral. Adyacente a dicha lesión, asociaba un área de esclerosis lineal serpinginosa en la vertiente anteroinferior de la cabeza femoral, sugestiva de un pequeño infarto óseo evolucionado. No presentaba cambios degenerativos en ninguna de las articulaciones coxofemorales. En conclusión, existía un pequeño infarto óseo evolucionado en la vertiente anteroinferior de la cabeza femoral derecha, con herniación sinovial secundaria en el cuello femoral derecho (fig. 1B).

- Gammagrafía ósea: ligera captación lineal de trazador en la vertiente anteromedial de la zona inferior de la cabeza femoral derecha, visible en las dos fases de la exploración, en relación con leves cambios inflamatorios y de remodelación ósea activa.

Diagnóstico

Con la clínica y las pruebas complementarias, se estableció el diagnóstico de ganglión intraóseo del cuello femoral derecho.

Tratamiento

El tratamiento sintomático analgésico inicial fue insuficiente.

Se desestimó el tratamiento mediante radiología intervencionista por existir comunicación con el espacio sinovial.

Finalmente, se optó por realizar tratamiento quirúrgico. Se llevó a cabo una vía de abordaje anterior con exposición de la cabeza femoral e identificación de la entrada del quiste. Se procedió al curetaje del ganglión intraóseo e instilación de corticoides intralesión; no se complementó con injerto óseo (fig. 2). Se remitió la muestra a estudio anatomopatológico y fue descrita como una estructura con una capa externa con abundantes fibras colágenas y con otra más interna con células conjuntivas sin membrana basal similar a la membrana sinovial.

Evolución

Durante el postoperatorio inmediato, la paciente evolucionó favorablemente. Al mes de la intervención sólo refería dolor en la fascia lata, con desaparición del dolor coxofemoral derecho. A los 4 meses de la intervención, se encontraba asintomática y sin limitacion funcional, por lo que fue dada de alta por Traumatología.

Discusión

Los gangliones intraóseos son lesiones seudotumorales de aspecto quístico, con paredes regulares, bien definidas y de contenido mucoide. En general, son poco frecuentes y suelen aparecer en la edad adulta.

Su localización es fundamentalmente yuxtaarticular, con comunicación evidente o no con la articulación; con mayor frecuencia se observan sobre el carpo (semilunar y escafoides), el maléolo tibial y los cóndilos, y menos habitualmente en la cabeza femoral.

La patogenia de los gangliones intraóseos es controvertida. Sin embargo, diversos autores han sugerido que podrían estar implicados procesos traumáticos, degenerativos o inflamatorios en las articulaciones adyacentes como posibles factores etiológicos1.

Clínicamente, pueden ser asintomáticos y constituir un hallazgo casual, o provocar dolor de características mecánicas, a veces con limitación de la movilidad articular2.

Es importante valorar la compresión de estructuras vasculonerviosas adyacentes ante la posibilidad de que presente un comportamiento expansivo3.

En cuanto al diagnóstico por imagen, en los estudios de Rx simple anteroposterior y axial de la cadera, observamos, por lo general, una imagen radiotransparente, lítica, bien delimitada, redondeada y de unos 10-15 mm de diámetro.

No obstante, la TC es necesaria para determinar la extensión y el patrón intraóseo de la lesión, al aportar una localización precisa, al mismo tiempo que nos permite planificar la cirugía.

La RM se emplea, fundamentalmente, para valorar su delimitación y relación con estructuras blandas adyacentes.

La gammagrafía con isótopos radioactivos puede ser útil para el diagnóstico diferencial y la valoración de lesiones múltiples.

El principal interés de esta entidad reside en que forma parte del diagnóstico diferencial de lesiones tumorales con patrón osteolítico de localización epifisaria, como el condroma, el condroblastoma, el quiste óseo aneurismático, el tumor de células gigantes, el osteoma osteoide y las metástasis líticas. Los quistes subcondrales constituyen también parte del diagnóstico diferencial.

Se ha observado una mayor incidencia de estos gangliones en enfermedades como la artritis reumatoide (por inflamación crónica de la sinovial) y en el síndrome de pinzamiento femoroacetabular (por traumatismos crónicos repetidos)4.

En los casos sintomáticos, el tratamiento consiste en la exéresis del ganglión y el legrado de la lesión ósea. En caso de gangliones de mayor tamaño, el abordaje puede complementarse con injerto óseo, aunque, según algunos autores, esto no siempre es necesario5.

Bibliografía

1. Wang LF, Xu SZ, Lin XJ. A review of diagnosis and causes of synovial cyst of the hip joint. Zhongguo Gu Shang. 2010; 23: 271-4.

2. Mährlein R, Weiand G, Schmelzeisen H. Ganglion of the hip: report of five cases. J South Orthop Assoc. 2001; 10: 1-5.

3. Stanek F, Ouhrabkova R, Hejdova H, Zubkovsky O, Ott Z, Kvasnicka J, Janousek M. Intermittent claudication caused by a hip joint ganglion. Vasa. 2007; 36: 217-9.

4. Günther KP, Hartmann A, Aikele P, Aust D, Ziegler J. Large femoral-neck cysts in association with femoroacetabular impingement: a report of three cases. J Bone Joint Surg Am. 2007; 89: 863-70.

5. Yanagawa T, Watanabe H, Shinozaki T, Takagishi K. Curettage of benign bone tumors without grafts gives sufficient bone strength. Acta Orthop. 2009; 80: 9-13.

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C100297i_IMAGEN 1 DEFINITIVA (HUESO).JPG Fig. 1. A. (Izquierda) Rx anteroposterior de la cadera derecha en la que se observa una lesión radiotransparente, redondeada de un borde fino esclerótico y definido en la región inferior del cuello femoral. B. (Derecha) TC de la pelvis.
C100297i_IMAGEN 2 CIRUGIA.JPG Fig. 2. Imagen intraoperatoria del ganglión.

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