- Tobillo y pie -
(C100227)

Rotura bilateral del tendón de Aquiles asociada a levofloxacino

Paúl Vicente Alonso de Armiño
Usón Arqué, Sancho Rodrigo

Ciurgía Ortopédica y Traumatología
HOSPITAL GENERAL SAN JORGE. Huesca (HUESCA)

Supervisión

Fontestad Utrillas

Facultativo Especialista de Área

Historia clínica

Anamnesis

Varón de 81 años de edad que, sin traumatismo previo conocido, presenta dolor e impotencia funcional en ambos gemelos. Como antecedentes personales destacan enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), insuficiencia renal crónica y diabetes. Dos días antes del inicio de los síntomas había terminado un tratamiento con 500 mg/12 h de levofloxacino oral durante 10 días por exacerbación de su EPOC.

Examen Físico

El paciente presenta dolor intenso en ambos gemelos con imposibilidad de mantenerse de pie y de caminar con importante edema en la zona aquílea de ambos tobillos. Se palpa signo del hachazo bilateral y signo de Thompson positivo bilateral.

La exploración neurovascular no demuestra alteraciones.

Pruebas Complementarias

- Rx simple: no muestran hallazgos de lesiones óseas.

- Ecografía: adecuada inserción distal de ambos tendones aquíleos en el calcáneo, con solución de continuidad de 3,2 cm el derecho y 3,42 cm el izquierdo entre las zonas distal y media de ambos tendones (fig. 1).

Diagnóstico

Rotura completa bilateral del tendón de Aquiles con preservación del músculo delgado plantar en ambos casos (fig. 2).

Tratamiento

De urgencia, se realiza sutura término-terminal de tipo Kessler reforzada con puntos sueltos; queda suelta una sutura estable que no precisa la asociación de una plastia. Se inmoviliza con sendas férulas suropédicas en posición de equino.

Evolución

El postoperatorio cursa sin complicaciones. Se mantiene al paciente inmovilizado en posición de equino durante 3 semanas y otras 3 semanas en posición neutra. Tras ello, comienza la rehabilitación.

A los 3 meses, el paciente camina sin dolor y puede realizar sus actividades de la vida diaria sin restricciones.

Actualmente, a los 10 meses de evolución, el paciente realiza una vida normal, como antes de sufrir la rotura.

Discusión

Las alteraciones tendinosas secundarias a las fluorquinolonas son más frecuentes en los pacientes ancianos y varones. Los síntomas habitualmente comienzan entre 2 y 42 días después de iniciado el tratamiento1; en función del grado de afectación, el paciente puede presentar dolor, enrojecimiento e inflamación en el área tendinosa unos días antes de la rotura. En dos tercios de los casos, los síntomas se resuelven espontáneamente en 1-2 meses tras suspender el tratamiento. La afectación es más común en los tendones que sufren situaciones de gran estrés rápido e inmenso durante actividades de carga (caminar, correr, etc.), como el tendón de Aquiles (aunque raramente se presenta de forma bilateral) u otros tendones, como el cuádriceps, el peroneo corto o los tendones del manguito rotador.

En el caso del tendón de Aquiles, la rotura se suele producir 2-3 cm por encima de la inserción en el calcáneo y se cree que puede estar relacionada con la disminución de la vascularización en esta zona.

Durante el primer mes de presentar sintomatología inflamatoria habría que proteger el talón con una talonera, una ortesis o una férula e indicar que la deambulación se realice con muletas para disminuir la carga de tracción que se transmite al tendón durante la marcha.

Debido a que la rotura puede producirse tiempo después de abandonado el tratamiento (hasta 3 meses después)2, se debe aconsejar buscar atención médica si se presentan síntomas tales como enrojecimiento, dolor, hinchazón o rigidez.

Otros factores de riesgo asociados a la rotura tendinosa concomitantes con el tratamiento con fluoroquinolonas son edad mayor de 60 años, la terapia con corticoides, insuficiencia renal, diabetes mellitus y antecedentes de trastornos musculoesqueléticos.

Dentro del grupo de las quinolonas, el ciprofloxacino es el responsable del 90% de los casos de rotura tendinosa, y la afectación del tendón es dosis-independiente3.

El mecanismo por el que se produce la afectación tendinosa tras el tratamiento con fluorquinolonas es desconocido, aunque se postula que pueda ser debido a la pérdida de colágeno y proteoglicanos como secuela temprana sufrida por el tenocito4.

Por su amplio espectro antibiótico, perfil de seguridad y biodisponibilidad, la prescripción de levofloxacino es muy frecuente desde Atención Primaria y especialidades hospitalarias para tratar infecciones bacterianas urinarias, dérmicas y, principalmente, respiratorias. Ha sido incluido como fármaco de primera línea en los consensos de tratamiento empírico de la neumonía adquirida en la comunidad y de las exacerbaciones de la EPOC.

Es esperable, por tanto, que el uso desmesurado que se está produciendo de quinolonas traiga consigo un aumento de los casos de rotura tendinosa secundaria a su utilización, por lo que hay que estar atento a sintomatología tendinosa en pacientes que toman quinolonas5.
 

Bibliografía

1. Cruz-Morandé S, Diaz-de Rada P, Duart J, Romero-Muñoz L.M, García-Quetglas E. Rotura bilateral del tendón de Aquiles secundario a levofloxacino. Rev Ortp Traumatol. 2010; 54: 238-40.

2. Lado-Lado FL, Rodríguez-Moreno C, Freire-Romero MA, Durán-Parrondo C. Tendinitis bilateral con rotura unilateral del tendón de Aquiles por levofloxacino. Galicia Clin. 2010; 71: 121-2.

3. Kim GK. The risk of fluorquinolone-induced tendinopathy and tendon rupture. Clin Aesthet Dermatol. 2010; 3: 49–54.

4. Esquivias MA, Álvarez MC, Massó J. Rotura de tendón aquíleo asociada a levofloxacino. Rev Clin Med Fam. 2009; 2: 445-7.

5. Medrano M, Mauri JA, Bruscas C. Tendinopatías por fluoroquinolonas. An Med Interna (Madrid). 2007; 24: 227-30.
 

Tablas, imágenes o figuras:

Haga clic para ver los archivos
Acción Nombre archivo Pie de foto Visualizar
C100227i_eco aquiles.jpg Fig. 1. Ecografía del tendón de Aquiles izquierdo.
C100227i_IMG-20120504-WA0006.jpg Fig. 2. Rotura completa del tendón de Aquiles.

Palabras Clave para Búsqueda (tag)

Datos libro publicado

Título:
ISBN: