- Hombro y codo -
(C100171)

Secuelas de epifisiólisis de cóndilo humeral

Miguel Salvador Hirschfeld León
J. D. Rosa Nogales, P. Alijanipur --, T. Villalba Cortés

Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología
Hospital Costa del Sol. Marbella (Málaga)

Supervisión

A. Galán Adgano

Tutor de Residentes

Historia clínica

Anamnesis

Niño de siete años, con dolor en el codo derecho secundario a traumatismo, ocurrido un mes atrás, sin evidencia de fractura en la radiografía simple.

Examen Físico

Pasado el episodio agudo disminuye el dolor y la movilidad es casi completa. Pero progresivamente, en el periodo de un año, se limita la flexo-extensión (105º, -20º), con prono-supinación conservada, aunque con creciente dolor, y desviación progresiva en valgo del codo hasta 20º. No alteraciones neurovasculares asociadas.

Pruebas Complementarias

- Radiología convencional: en la proyección anteroposterior realizada en Urgencias no se aprecian líneas de fractura ni deformidades. A los nueve meses de evolución presenta osificación volar y paracondílea, con aplanamiento del cóndilo humeral sugerente de miositis osificante.

- Ante la mala evolución se realiza una resonancia magnética, al año del traumatismo, donde se objetiva desplazamiento en situación anómala (volar y proximal) del fragmento de cóndilo lateral (fig.1).

Diagnóstico

Pseudoartrosis desplazada de epifisiólisis de cóndilo humeral derecho.

Tratamiento

Tras el fracaso del tratamiento rehabilitador durante nueve meses y una vez alcanzado un diagnóstico, se programa para intervención quirúrgica, en la que se realiza reducción abierta de la fractura, fijación interna con agujas de Kirschner, injerto óseo autólogo de cúbito ipsilateral y transposición anterior subcutánea del nervio cubital.

Evolución

La evolución postoperatoria es satisfactoria. Como secuela aparece limitación de la supinación a 45º asociado a dolor de la muñeca homolateral. Mediante tomografía computarizada se aprecia que el fragmento fractuario no crece a la misma velocidad que el resto del cóndilo, y además no se observan puentes óseos entre ellos. Deformidad de cabeza radial con osteofitos que pueden bloquear la movilidad. Se revisa quirúrgicamente la lesión y se realiza artrolisis y regularización de la cabeza radial, obteniendo una flexión de 110º y una pronosupinación completa en quirófano.
La evolución es satisfactoria, con aumento progresivo de la movilidad hasta 130º- (-7º), y valgo residual de 12º, siendo de 10º en el contralateral, con estado neurovascular distal normal. La radiografía anteroposterior muestra la irregularidad del cóndilo humeral y de la cabeza radial (fig. 2). Actualmente tiene nueve años, dos años tras el traumatismo, es independiente para llevar a cabo sus actividades cotidianas y no tiene dolor.

Discusión

Las fracturas de cóndilo lateral humeral se dan generalmente en niños de 4-10 años, con una moda estadística a los 5-6 años.
El primer problema es el diagnóstico. La presencia de equimosis localizada en la cara lateral del codo en niños es, por lo general, un signo de fractura del cóndilo humeral lateral. Reconocer este signo clínico ayuda a dirigir las pruebas diagnósticas en estas fracturas cuando no son aparentes en las radiografías iniciales1. En niños existe una osificación escasa y compleja de la extremidad distal del húmero, compuesta fundamentalmente de cartílago hialino radiotransparente2. La clasificación de estas fracturas debe basarse en el mayor desplazamiento apreciable en, al menos, tres proyecciones radiológicas, especialmente la oblicua interna3. En ocasiones, además de la radiología convencional, se pueden necesitar otros estudios, como la resonancia magnética y, rara vez, la arteriografía.
El segundo problema es el tratamiento, donde, con frecuencia, la reducción y estabilización de los fragmentos son difíciles. En general se tiende a tratar más fracturas y no-uniones con fijación quirúrgica, usando técnicas poco invasivas4. Para evitar la rigidez y la disminución de movilidad del codo, la rehabilitación del miembro superior debe comenzar inmediatamente, dependiendo de la fractura y estabilidad de las partes blandas5.

Bibliografía

1.  Meyer NJ, Lyon RM. Lateral elbow ecchymosis as a clinical sign of lateral humeral condylar fractures. Am J Orthop (Belle Mead NJ). 2003; 32: 260-1.
2. De Pablos J, González P. Fracturas infantiles: conceptos y principios. MBA. 2005; 1: 189-204.
3. Song KS, Kang CH, Min BW, Bae KC, Cho CH. Internal oblique radiographs for diagnosis of nondisplaced or minimally displaced lateral condylar fractures of the humerus in children. J Bone Joint Surg Am. 2007; 89: 58-63.
4. Gogola GR. Pediatric humeral condyle fractures. Hand Clin. 2006; 22: 77-85.
5. Tanno M, Tanaka H, Mukai E, Hayashi Y, Takenouchi K. Supracondylar and condylar fracture of the humerus. Clin Calcium. 2008; 18: 1332-8.

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Datos libro publicado

Título: Visor web de casos clínicos de residentes en cirugía ortopédica y traumatología 2010
ISBN: 978-84-7989-621-8