- Pelvis y columna vertebral -
(C100168)

Espondilodiscitis piógena cervical tras herida penetrante

Ricardo Sánchez Hidalgo
E. Ferrón Torrejón, R. Rodríguez López, A. García Villanueva

Cirugia Ortopedica y Traumatología
FREMAP, CENTRO DE PREVENCIÓN Y REHABILITACIÓN. Majadahonda (MADRID)

Supervisión

J. J. Asenjo Siguero

Jefe de Unidad de Columna

Historia clínica

Anamnesis

Varón de 39 años de edad, trabajador agrícola de profesión, que se produjo una herida penetrante en la región anterior cervical con una chapa metálica 40 días de evolución antes de la consulta. Fue valorado en otro centro, donde se le realizó una Rx anteroposterior (AP) y lateral cervical y una TC sin que se objetivase ninguna lesión.

Examen Físico

A la exploración, el paciente presentaba una herida en la cara anterolateral del cuello. Estaba apirético, y no se evidenciaban signos de flogosis, fístulas ni exudados. No refería mareos, vértigos ni síndrome constitucional. Presentaba dolor cervical en la cara posterior del cuello que se acentuaba con el reposo; la flexión del cuello estaba limitada por el dolor. Se palpó una contractura en ambos trapecios; no se apreciaron nódulos cervicales. No se había producido pérdida de fuerza ni de sensibilidad. Los reflejos osteotendinosos estaba presentes y eren simétricos en las extremidades superiores e inferiores.

Pruebas Complementarias

• Rx AP y lateral cervical: imágenes líticas y cifosis angular a la altura del segmento vertebral C3-C4 (fig. 1).

• RM de columna cervical (solicitada ante los hallazgos de las Rx): alteración en la estática con una inversión de la lordosis y un acuñamiento de ambos cuerpos vertebrales. En los cortes axiales se identifica un pequeño aumento de las partes blandas en la región peridural anterior y un artefacto metálico por delante del agujero transverso derecho en C3-C4.

• Gammagrafia cervical con 99mTc y Galio-67: sugiere un probable foco infeccioso en la región paravertebral izquierda de las cervicales inferiores que afecta a las partes blandas.

• Serología para Brucella y prueba de Mantoux: negativas.

• Analítica: velocidad de sedimentación globular y proteína C reactiva normales.

Diagnóstico

Se estableció diagnóstico de espondilodiscitis cervical piógena cervical a la altura de C3-C4.

Tratamiento

El paciente fue ingresado con ortesis cervical de tipo Somy, que proporcionaba un soporte occipitometoniano para inmovilizar la columna cervical. Se pautó levofloxacino en dosis de 500 mg/12 h por vía intravenosa (i.v.), gentamicina a razón de 80 mg/8 h, dexametasona en dosis de 4 mg/6 h y pantoprazol a razón de 40 mg/día i.v. durante 2 semanas y la evolución clínica fue favorable.

Al alta se mantuvo tratamiento con levofloxacino (500 mg/24 h) y rifampicina (600 mg/24 h) por vía oral durante 3 meses y con ortesis cervical, que debería llevar 4 meses más.

Evolución

Se realizó una nueva RM a los 6 meses del alta, la cual informó de que la fusión de C3-C4 era casi completa (fig. 2). El dolor cervical había desaparecido y el paciente había iniciado la rehabilitación con masoterapia y tónicos espinales a los 7 meses, ya sin ortesis.

Actualmente la movilidad cervical es completa y el paciente se ha reincorporado a su puesto de trabajo.

Discusión

Las infecciones de la columna vertebral, o espondilodiscitis, son la forma más frecuente de infección osteoarticular. En el adulto representan entre el 2% y el 5% de todas la infecciones osteoarticulares. Originan una mortalidad del 5% al 15%, por lo que es importante establecer el diagnóstico de forma precoz1. Se pueden clasificar según su localización, por el agente causal y por la vía de diseminación2. Nos referimos a espondilodiscitis cuando se afecta el cuerpo vertebral y se propaga al disco3. Cualquier enfermedad que produzca bacteriemia puede dar lugar a una osteomielitis vertebral hematógena o bien por herida penetrante, como en nuestro caso. El dolor vertebral, que aparece en el 90% de los casos, es de características inflamatorias y no cede, o incluso se acentúa, con el reposo. La fiebre sólo aparace en el 50% de los casos4. La localización más frecuente es la columna lumbar, mientras que sólo en el 10% de los casos se localiza en la cervical. Las Rx no suelen ser concluyentes durante las primeras 4 semanas, lo que dificulta el diagnóstico inicial. Lo primero que aparece es la pérdida de altura del espacio discal, seguida de lesiones osteolíticas en los cuerpos vertebrales adyacentes con el subsiguiente colapso discal y cifosis. Los resultados de laboratorio son necesarios pero inespecíficos. La RM es la prueba diagnóstica no invasiva de elección para el diagnóstico de infección de la columna vertebral5. El tratamiento consiste, fundamentalmente, en antibioterapia más inmovlización.

Bibliografía

1. Carregee EJ. Pyogenic vertebral osteomielitis. J Bone Joint Surg Am. 1997; 79A: 874-80.

2. Weinberg J, Silber JS. Infections of the spine: what the orthopedist need to know. Am J Orthop. 2004; 33: 13.

3. Tsiodras S, Falagas ME. Clinical assessment and medical treatment of spine infections. Clin Orthop Rel RES. 2006; 444: 38-50

4. Torda AJ, Gottlieb T, Bradbury R: Pyogenic vertebral osteoyelitis: analysis of 20 cases and review. Clin Infect Dis. 1995; 20: 320-8.

5. Kaiser JA, Holland BA. Imaging of cervical spine. Spine 1998; 23: 2701-12.

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C100168i_8e8013c4-9008-44ad-81cc-c4c9be7873f2_1.jpg Fig. 1. Columna cervical con cifosis de C3-C4 al mes de evolución.

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Datos libro publicado

Título: Visor web de Casos Clínicos de Residentes en Cirugía Ortopédica y Traumatología 2011
ISBN: 978-84-7989-690-4